El organismo para los refugiados suena la alarma sobre la situación de las comunidades originarias que se han visto obligadas a abandonar sus hogares y carecen de servicios básicos de saneamiento y salud, lo que los deja en una situación muy vulnerable frente al COVID-19. Destaca la preocupación por los indígenas binacionales venezolano-colombianos, indocumentados en Colombia.

La agencia de la ONU para la salud en las Américas informa de que los casos en las Américas sobrepasan los dos millones mientras reitera su petición de visitar Nicaragua, país que sigue sin ofrecer datos sobre la situación de la pandemia. Además, muestra su preocupación sobre la fragilidad de las poblaciones indígenas, añadiendo su voz a la agencia para los refugiados y expertos en derechos humanos.