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Jue, Ago

¡Lo logramos! Sí, ya fue aprobada en la Cámara Municipal de Urbaneja la reestructuración de la Comisión de Participación Ciudadana del municipio y con ello se abre un espacio aún mayor para que los ciudadanos tengan mayor voz y participación en la toma de decisiones de la ciudad.

Leer más: ¡Participemos! // Por: María Alejandra Malaver @malemalaver

Hablando sobre la coyuntura política, la semana pasada concluimos en que no basta con preguntarnos ¿Dónde está la oposición? En efecto, el asunto nos involucra a todos y tenemos que preguntarnos ¿Qué nos pasa como país? ¿Y cuál es mi rol como ciudadano?  Para enfocarnos en las causas del problema, debemos considerar varios aspectos que explican el estado de parálisis actual. Desde hace tiempo, la estrategia del gobierno ha sido sembrar desaliento y frustración, que usted sienta que no hay alternativa, más que resignarse o irse del país, que perciba como poderosa a una dictadura que no lo es.  Y esa estrategia ha avanzado porque existe una fractura de las fuerzas democráticas, en parte inducida por el régimen que pretende construir su propia oposición, ilegalizando partidos, inhabilitando líderes, comprando aliados o promoviendo falsos opositores. Pero en parte también es consecuencia de un absurdo torneo de egos en el mundo opositor, del cual nos ocuparemos en otra entrega. Por ahora veamos ¿qué podemos hacer como ciudadanos?

Leer más: ¿Qué nos pasa como país y que hacer como ciudadanos? // Por: Richard Casanova @richcasanova

Hace ya varios años, el Departamento de Policía de la ciudad de Nueva York, empezó a utilizar la expresión: “tolerancia cero”, para definir su política en relación al crimen y los criminales. Ello causó un revuelo, porque algunos consideraron que la llamada “tolerancia cero” le podía abrir el camino a abusos policiales en la lucha contra la delincuencia. Pero en general, la gente de Nueva York y otros lugares estuvo de acuerdo. Y de hecho, el número de delitos fue reducido de manera sustancial.

Leer más: Credibilidad cero // Por: Fernando Luis Egaña

Una habilidad que sería injusta regatearle al predecesor de Maduro, era la inventiva para imaginar molinos de viento o castillos de arena, a nivel internacional. Así de manera sucesiva fue sacándose de su sombrero publicitario, nombres como Alba, Unasur, Celac, Petro-Caribe y otros, cuyo denominador común era proyectar la fantasía de unidades regionales y continentales en contra del “imperio yanqui”, pero cuyo denominador material eran las botijas del Estado venezolano, que terminaron arruinadas, entre otras razones, por la bien llamada “regaladera” foránea. Si hasta le financiamos suministro de energía a la ciudad de Londres, una de las más prósperas del planeta.

Leer más: Sopa de letras // Por: Fernando Luis Egaña

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