​2018 // Por: Firma: Antonio Barreto Sira @BarretoSira

Escrito por Antonio Barreto Sira @BarretoSira el . Publicado en Opinion

¿Qué nos espera en este 2018? ¿Qué debemos hacer y ser para salir del caos en el cual nos han sumergido? ¿Podemos tener esperanza mirando el futuro? Estas preguntas llegan a mi mente en esta hora de reflexión.

El momento que nos ha tocado enfrentar es difícil y lleno de obstáculos, pero ningún buen marino se ha convertido en tal navegando aguas tranquilas. Son las tormentas y los fuertes oleajes los que hacen experto a un navegante.

Este 2018 se avizora como un año de tormentas y huracanes sociales y políticos, pero esto no nos asusta, sino que reaviva nuestro compromiso de lucha en favor del pueblo de Anzoátegui y de Venezuela.

Desde la gobernación de nuestro estado emprenderemos las soluciones tangibles para demostrar que un buen gobierno sí es posible y realizable a pesar de las trabas y de las zancadillas.

Y como dice el poeta "si no hay camino, hacemos camino al andar";  este 2018 debe ser el año del cambio real para los anzoatiguenses y el resto de los venezolanos.

Trabajamos desde ya para convertir los campos anzoatiguenses en zonas productivas, para que la Mesa de Guanipa, la Cuenca del Unare y el Macizo del Turimiquire se transformen en las zonas de productividad y abastecimiento de alimentos de nuestro estado.

Luchamos para que el hambre sea minimizado en nuestro estado y no tengamos más neonatos fallecidos en los distintos centros hospitalarios de nuestra región; lo daremos todo para que el anzoatiguense viva en un estado libre de paludismo, difteria y fiebre amarilla.

Estas primeras semanas de nuestra gestión han sido de análisis y de reorganización, debido al caos que heredamos de las pasadas administraciones, y ahora vamos con la ejecución de soluciones concretas y firmes que evidencien los cambios que el pueblo quiere.

Seremos un ejemplo para Venezuela y desde aquí avanzaremos en la redemocratización del país y el cambio total e integral que necesita Venezuela entera.

Sobre la inquietud de si ¿debemos tener esperanzas? Les afirmo que sí debemos tenerlas, Venezuela será nuevamente una nación pujante y con desarrollo.

Y para que esto sea realidad cada uno de los venezolanos debemos mantenernos activos y en movimiento, formando parte de una avanzada de trabajo que cambie a la nación a través de los hechos.

Este 2018 debe ser para Anzoátegui el año de la concreción del cambio político, con actividades y realidades vamos a poner en movimiento el estado y avanzaremos hacia la construcción de la región con mayor calidad de vida para todos y cada uno de nuestra gente.

Y, para Venezuela el 2018 tiene que ser el año de la superación de la crisis, de la instauración del cambio  total mediante la instalación democrática y constitucional de un nuevo gobierno que responda a las necesidades de la gente.

El año entrante debe ser una oportunidad que no podemos desperdiciar, y por ello convoco a todos los actores de la vida anzoatiguenses a sumarnos a la causa de la liberación venezolana.

Desde nuestro estado contribuiremos al cambio, haciéndolo realidad en nuestra región; cambiaremos para bien la forma de gobernar y mejoraremos la vida de nuestra gente.

Desde los cerros de Puerto La Cruz, las barriadas de Barcelona y El Tigre, en los sectores de Anaco y Guanta, desde los caseríos y parroquias rurales de la zona centro, sur y oeste, llevaremos adelante un gobierno de calle que ponga en evidencia que con fuerza y compromiso sí se pueden dan los cambios populares.

Tengamos fe, y entre nuestros deseos y propósitos de Año Nuevo coloquemos como un compromiso el apoyo de cada uno de nosotros en aras de transformar a Anzoátegui y colaborar mediante los hechos en el cambio nacional.

Hagamos de este 2018 un año de ilusión y de éxitos; hagamos de este año que nacerá una oportunidad para crecer y hacer de nuestra tierra un mejor lugar para vivir.

Sé que en Anzoátegui lo haremos realidad, sé que juntos cambiaremos a Venezuela. Pongamos en movimiento a nuestro pueblo, el presente y el futuro es nuestro. ¡Adelante!