La gente trata de ignorar que existen
las flores del mal.
Pero lo cierto es que se multiplican
en campos de metal.
Y el mundo cae sin remisión
en un pozo infernal.
Pues nadie quiere reconocer
que esto es el final


Comienzo este articulo con la primera estrofa de una vieja canción de rock español pues considero se parece mucho a lo que estamos viviendo en nuestro país, campo infecundo para dar que comer a su gente pero fértil para germinar las flores del mal.

Aún hay gentes que tratan de ignorar la realidad nacional, refugiándose en etéreas burbujas de cristal, apartándose de la podredumbre con barreras mentales o físicas; son quienes ganan lo suficiente para comprar lo que para ellos es felicidad y rodearse de “lujos” como comida, carros, viajes, etc. Son los llamados enchufados en cualquiera de sus tamaños de conexión o voltajes, son los que se llaman neutros, que no se involucran y a pesar que es su derecho, llega un momento en que quieras o no, estas en medio de los campos de metal rodeado de las flores del mal.

Y estas flores del mal (cualquier parecido con un de los apellidos del mal es pura coincidencia) se multiplican, son prolíficas, crecen en cada rincón de nuestra tierra y se esconden hasta en las almas de muchos, perfumando sus consciencias con el aroma de la maldad, suplantándoles la personalidad, transformándolos en ejércitos que siguen ordenes de matar, robar, saquear, pisotear y desaparecer todo vestigio de bondad o dignidad que pueda salir a relucir entre los seguidores de quienes reparten las semillas o exterminar todo aquel que se resista a ser contaminado por las flores del mal. Es por esta razón que deben ser exterminadas, arrancadas de raíz y las semillas dispersas destruidas. Suena cruel pero así debe ser pues de terminar de poblar los campos de la mente y el alma de quienes vivimos en esta patria, caeremos sin remisión en un pozo infernal.

Estamos no a las puertas sino ya cayendo al pozo infernal y si aún cree que esto no es cierto, baje la ventanilla oscurecida de su vehículo y abra la persiana de su conciencia y observe a su alrededor sin los lentes de vidrios rosados. Para resumir la situación de hambre, destrucción y muerte que vivimos necesitaría decenas de cuartillas y para explicársela y hacérsela a entender algunos, el famoso garrote con el que a algunos se les debe hacer entrar el conocimiento pues aun viendo como muere la gente de hambre, como son atropellados en las calles, como son asesinados por las flores del mal, aun insisten en justificar esas situaciones culpando a quienes quieren librar a esta tierra y cambiar los campos de metal por tierras fértiles para el progreso.

Y nadie quiere reconocer que este es el final, si el fin, lo que aun debemos definir es para quien es el final, si para los agricultores del mal o para quienes queremos librar a nuestro país de la plaga del siglo XXI y solo depende de cómo sigamos actuando, de cómo sigamos accionando para lograr la libertad quienes aún no hemos sido sembrados con las flores del mal.

Tu libertad o tu esclavitud solo dependen de ti…