En lo que va de nuestra gestión al frente de la Gobernación de Anzoátegui hemos reparado kilómetros de vialidad, instalado centenares de kit de iluminación, hemos invertido en la perforación, rehabilitación y mejoras de pozos de agua y sistemas de acueductos.

Durante este tiempo hemos rehabilitado decenas de espacios públicos con la Operación de Limpieza de Anzoátegui (OLA); hemos avanzado en diversas jornadas sociales y de protección de la ciudadanía.

El mayor objetivo de esta administración es y será la vida de los anzoatiguenses, por ende nos hemos enfocado en la materialización del programa Caravana de la Salud que ha beneficiado a más de 250 mil personas.

Hemos reparado, mejorado, rehabilitado, dotado y optimizado las instalaciones de los hospitales Luis Razetti de Barcelona, Angulo Rivas de Anaco, Felipe Guevara Rojas de El Tigre, y de tanto otros a lo largo y ancho del estado.

Hemos trabajado en los ambulatorios y en los centros odontológicos, hemos trazado alianzas con la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y con demás instancias de sanidad del continente. Y, seguimos adelante en materia de salud.

Logramos la homologación de los trabajadores de la enseñanza y de la salud, realizamos la materialización de las jubilaciones de muchísimos trabajadores de la Gobernación, y mucho más avances en materia de reivindicaciones laborales, sin embargo muchas de éstas han sido minimizadas ante la devaluación del bolívar, la inflación y el Tabulador Nacional creado por Caracas.

En este tiempo ha sido mucho lo que hemos logrado a pesar de contar con un presupuesto deficitario, con ingresos menguados y una política de asfixia económica aplicada desde el primer día que llegamos a la Gobernación.

Con un presupuesto por tres años reconducido, administramos 98% menos recursos que nuestro antecesor, y sin embargo hemos realizado una labor social permanente en beneficio del pueblo, una labor sin descanso y con mucho compromiso para con la gente.

Se imaginan lo que hubiéramos hecho con los recursos necesarios; se imaginan lo que hubiéramos alcanzado en un sistema democrático y con respeto a las leyes y a las instituciones. Se imaginan esta gestión con el presupuesto justo y con disponibilidad financiera, fuéramos mil veces mejores.

Hoy nos tocó administrar en los tiempos de las vacas flacas, nos tocó gobernar bajo acoso y presión política. Hoy nos tocó sacar del lodo una institución la cual nos la entregaron en bancarrota, sin insumos, sin equipos y plenamente anarquizada.

Sé que vendrán tiempos mejores, porque luchamos por y para ello. Sé que nadie nos detendrá, sé que ese espíritu de superación y de esperanza seguirá vivo en nosotros. Y mientras avanzamos hacia el futuro, nuestra gestión sigue haciendo presente, resolviendo con hechos y respondiéndole con resultados a los anzoatiguenses.

Y, no basta con imaginar esta gestión en tiempos mejores, sino que día a día nuestro equipo sigue dándolo todo para alcanzar esa nueva realidad, esa nueva Venezuela, donde podamos, en libertad, desarrollar todo el potencial de nuestra tierra y de nuestra gente.

Seguimos en Movimiento rumbo a una nueva era para Anzoátegui y para Venezuela.