25
Lun, Jun

Cogito ergo sum (Puerto La Cruz)-.  Ahora, Nicolás Maduro quiere derogar la Constitución de 1999 para hacerse de una Carta Magna a su medida y que le permita la flexibilidad para instaurar en Venezuela un régimen símil al que existe en La Habana.

Con notoria malevolencia, el señor Maduro está tratando de hacer ver que una parte significativa de la dirigencia de la oposición política, quiere dialogar con la hegemonía para que se convoquen elecciones regionales, al tiempo que también participan en las marchas de protesta. Es decir una posición ambigua que rayaría en la farsa.

No es un por un capricho o por un descontento puntual. No. Es porque Maduro y los suyos están terminando de convertir a Venezuela en un montón de escombros, y encima le niegan al pueblo su derecho a la democracia, es decir a expresarse en elecciones libres, justas y transparentes, para legitimar el cambio de fondo que aspira el conjunto del país. No en esas “votaciones regionales” amañadas que Maduro alega está ansioso de que se convoquen…

El Papa Francisco, en su acostumbrada –y muchas veces polémica-- rueda de prensa al regreso de un viaje internacional, en este caso en el vuelo hacia Roma procedente de Egipto, al contestar una pregunta de un periodista español sobre la tragedia venezolana, comenzó diciendo lo siguiente: “Hubo una intervención de la Santa Sede bajo pedido fuerte de los cuatro Presidentes (se entiende que son Samper, Rodríguez Zapatero, Torrijos y Fernández) que estaban trabajando como facilitadores. Y la cosa no resultó. Y quedó ahí… No resultó porque las propuestas no eran aceptadas, o se diluían, era un sí-sí, pero no-no”.

Cogito ergo sum (Puerto La Cruz)-.  Las obras literarias  tituladas “Canción de Hielo o Fuego” que inspiró la serie de televisión Games Of Trhones, además de ser una sensación en las librerías y en la pantalla chica, es un reflejo de las intrigas palaciegas en política.

Para alguien que no viva en este país bizarro, será difícil creer lo que hoy pasa en Venezuela. Es inimaginable que unos parlamentarios acudan a la Defensoría del Pueblo y sean salvajemente agredidos por bandas armadas del gobierno a plena luz del día y ante la mirada complaciente de los cuerpos policiales y las FAN.  La agresión dejó al joven Diputado Juan Requesens con una herida en el rostro que ameritó 56 puntos de sutura y al Diputado José Brito con fracturas en la región intercostal pero lo insólito es que la represión brutal del régimen se produzca en las propias narices de quien tiene la obligación constitucional de defender a la ciudadanía y garantizar el pleno ejercicio de los derechos, me refiero al Defensor del Pueblo, cuyo silencio es vergonzoso y cuando abre la boca es peor.

Más artículos...

Chip a Cookie