El papa Francisco nombra al Cardenal Baltazar Porras, arzobispo de Mérida como miembro del Dicasterio del Consejo Pontificio de la Cultura.

El origen del Pontificium Consilium de Cultura, Consejo Pontificio de la Cultura, se remonta al Concilio Vaticano II. El Concilio destacó la importancia fundamental de la cultura para el pleno desarrollo del hombre, los vínculos que existen entre el mensaje del Evangelio y la cultura, y el mutuo enriquecimiento entre la Iglesia y las culturas en la comunión histórica con las diversas civilizaciones (Gaudium et Spes, 53-62).