A juicio del diputado anzoatiguense a la Asamblea Nacional, Chaim Bucarán, es absolutamente necesario alertar a cada gobierno democrático del mundo sobre el inminente riesgo de catástrofe humanitaria provocada desde hace varios años por un régimen cuyos cabecillas se han convertido en criminales de cuello blanco aferrados al poder, mientras millones de personas padecen los efectos de la desnutrición o las enfermedades infecciosas.

Durante su tradicional encuentro con los medios de prensa, Chaim indicó que el Poder Legislativo reafirmó el informe especial de Naciones Unidas en relación a las prioridades sanitarias del pueblo venezolano y en donde se establece que al menos siete millones de ciudadanos con recursos económicos limitados requieren con carácter de urgencia asistencia médica y nutricional tras sobrevivir en pésimas condiciones de salubridad.

“De acuerdo con recientes informes dados a conocer por organizaciones no gubernamentales como Caritas de Venezuela o Médicos por la Salud, desde enero hasta la fecha se han reportado más de 4.500 muertes relacionadas con la falta de medicinas, insumos o equipos, situación a la que se suma un preocupante consumo de agua contaminada en los centros de salud, lo cual incrementa las posibilidades de que decenas de niños puedan morir con más rapidez a causa de una diarrea que por falta de alimentos”.

Chaim enfatizó que el severo desabastecimiento de insumos y medicamentos en las emergencias, quirófanos o terapias intensivas de todo el país incluye implementos tan básicos como analgésicos y anestésicos, lo que ha venido afectando la operatividad de esas áreas en un 77% al punto de que numerosas operaciones electivas o tratamientos prioritarios deben suspenderse hasta que los familiares del paciente adquieran de su propio bolsillo lo necesario para salvarle la vida a sus allegados.

“En el caso de aquellos que han sufrido politraumatismos o heridas de bala es poco lo que se puede hacer ante la ausencia de gasas, yelcos, suturas, soluciones fisiológicas o antibióticos de amplio espectro en las salas de urgencia, pues la probabilidad de sobrevivir se desperdicia cuando la persona llega a un hospital y no hay materiales para que los médicos puedan hacer su trabajo, todo ello a causa de un régimen socialista que gasta millones de dólares en armas y lujos antes que resolver los eternos problemas de un pueblo cansado de sufrir semejante negligencia oficialista”.

El legislador del Circuito II Anzoatiguense refirió además que unos 11 millones de venezolanos viven con ingresos mínimos que solo alcanzan para cubrir el 5% de la canasta básica alimentaria, razón por la que buena parte de estas personas apenas hacen una sola comida diaria con escasa ingesta de proteínas y vitaminas.

“Para colmo, el usurpador que hace vida en Miraflores pretende adelantar de manera ilegal las elecciones legislativas para así tener un control absoluto de todos los poderes públicos. Sin embargo, en Venezuela seguimos resteados con nuestro presidente interino Juan Guaidó y no permitiremos que esta pesadilla roja llamada revolución siga acabando con las riquezas de la nación”.